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lunes, 22 de octubre de 2018





OTRO LADRILLO EN LA PARED: IX  - ¿POR QUÉ, EH?

Martes 20 de mayo 2015
Se incendió un psiquiátrico: dos muertos y 15 heridos, uno grave
Ocurrió anoche, en la localidad bonaerense de Bernal

Y Dios nos castigó, muy pronto las llamas del averno llegaron donde estábamos, se escuchaban los gritos de los pecadores, a los que Lucifer venía a buscar. Yo trato de escapar de la pared pero no puedo y el calor me envuelve –parece que el próximo soy yo-

En ese momento dos caras de mármol me abrazan y me alzan de los pies mientras gritan desesperados “hay dos más adentro” y me llevan hacia a fuera, en el patio lejos del fuego.

Aspiro una bocanada de aire fresco y puro e hipnotizado, me quedo mirando las llamas –me gusta mirar el fuego- hasta que vienen los bomberos y empiezan a apagarlas con mucha agua, hasta que solamente queda un poco de humo, los gritos se acallan y un lúgubre silencio invade el lugar.

Trato de dormir, pero no puedo sacarme de la cabeza las voces que me repiten constantemente... 

“¿por qué no le sacaste la caja de fósforos al loco de pelo rojo, que estaba prendiendo los papeles al lado del televisor?” 

¿por qué?¿por qué, por qué... por qué, eh?

ººº

El excelso ciudadano



                                        .-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

viernes, 19 de octubre de 2018




OTRO LADRILLO EN LA PARED: VIII - Sueños recurrentes


En la profunda oscuridad que me rodea, busco una luz que guíe mis pasos o por lo menos que me oriente dónde es arriba o abajo. Solo siento que caigo cada vez más rápido hacia la nada que está en otro lugar o tal vez, solo estoy quieto y es toda la oscuridad que pasa a través de mí. Como si todos mis demonios me llamaran al mismo tiempo y sin embargo no escucho ni el más mínimo sonido.

Ahora soy un trompo enloquecido. Una gran mano me está haciendo girar y yo le grito para que se detenga pero no me escucha y  No me escucho, eso que veo las palabras saliendo de mi boca, pero es lo único que veo. Todo lo demás sigue estando tan negro…

Caigo en un sopor profundo y se aparece una pantalla de la nada. Veo en ella pasar mi vida para atrás. Desde hace un rato, cuando el hombre de la máscara de piedra me dijo en forma no muy amigable que me bajara del techo y que deje de gritar como carnero. Que nadie me estaba por poner en la silla eléctrica, ni que tampoco me iban a poner en el horno donde se hace el pan. Que todo eso era producto de mi imaginación. ¡Mirá si le voy a creer!!

Pero no sé cómo lo hicieron, pero entre tres o cuatro caras de mármol me atraparon y me pusieron una inyección. Sigo mirando la película hacia atrás. Ahora me veo en el velorio de mi madre –cuánto la extraño, era la única que me entendía- después me veo en lo de ese Doctor que le dijo a ella que yo padecía esquizofrenia, jajajajaja, pero que loco ese tipo.

Ahora sigo mirando y veo al tipo que en el internado, por las noches, venía  hasta la cama y me acariciaba ahí….ahí donde ya saben y luego me hacía tocarle en el mismo lugar. Todas las noches de todos los días lo mismo. No, no y nooo.

No  quiero mirar más, cierro con fuerza mis ojos y me pongo a llorar…

ººº
El excelso ciudadano

                                           .-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

lunes, 15 de octubre de 2018



OTRO LADRILLO en la PARED:  VI -  VOCES

La noche lentamente se hace madrugada, el intenso bullicio de esta parte de la ciudad, poco a poco se va apagando y un profundo silencio lo llena todo.

Es entonces cuando -en un sordo murmullo- ellas comienzan a aparecer. Luego se transforman en claras voces que inundan mi cabeza. Y me hablan, a veces no las entiendo por que hablan todas juntas y se entremezclan. Me dicen cosas, me dicen que me escape de esta vida, que corra, que salte al infinito y que me transforme en la nada, que ya es tiempo, ya es suficiente, que nadie me quiere porque nadie me necesita, que soy un estorbo, una basura que hay que barrer bajo la alfombra. Eso me dicen.

A veces me dicen que no hay nada más, que no vale la pena soñar, que el futuro no vendrá, que solo soy un número, uno más. Un muerto vivo para los demás. Que no existe un cielo pero si un averno eterno, que todo es ilusión, apenas un triste simulacro de la verdad.

Se repiten, una y otra vez imágenes enloquecidas, fantasmas anhelantes girando sin parar. Deténganse, deténganse un momento, por favor…solo un momento.

De pronto silencio, todo está en silencio. Oscuro y en silencio. A lo lejos se ve la silueta de un hombre, me acerco y lo veo mejor, ese rostro lo conozco, se parece a mí. En la mirada se ve una inmensa tristeza y en su mejilla cae lentamente una brillante lágrima.
...

Ahora…la nada, las voces no están, apago las luces de mi cabeza y siento una sensación de paz sempiterna ahora que los fantasmas callaron… ¿para siempre?

ººº
El excelso ciudadano

Pintura: "las voces de mi cabeza" de Carlos Diaz Copado




sábado, 6 de octubre de 2018




OTRO LADRILLO en la PARED- II (dos) : ELLOS y YO


Jajajajajaja, ellos creen que estoy loco. Me tienen encerrado acá y me estudian, me hacen todo tipo de pruebas para convencerse de que tienen razón. Dicen que desvarío, que me alejo de la realidad, que escucho voces o por lo menos que invento escucharlas. En fin, que no cumplo los parámetros de lo que para ellos es la cordura, la “normalidad”. Jajajajajaja

Pero nunca se les ocurrió preguntarme a mí, qué es lo yo considero que es la normalidad. Son unos simples mortales que solo tienen una vara, una forma de medir la normalidad. Ellos tienen un solo mundo y una sola manera de ver las cosas. No conciben que puedan haber varios mundos que coexistan al mismo tiempo y en el mismo lugar.


No pueden siquiera abrir su propia mente para tratar de ampliar los límites y su concepto entre Realidad y fantasía, ilusión, se quedan meramente en lo que ellos perciben como real, donde la esencia implica la propia existencia, por lo tanto si existe es.

Tan ocupados están en atenderme y no en entenderme, que sus propias mentes se limitan a un individuo y dejan de percibir el todo. Pienso que tendrían que ver más la televisión y tratar de entender a Sheldon cuando habla de la teoría de las cuerdas. O tal vez indagar la paradoja del gato de Schrödinger.

Jajajajaja, pobres individuos encerrados en rutinaria normalidad, abran su propia mente y dejen correr libre a su dormida imaginación y podrán entenderme.

Y sí, estoy loco, pero por razones totalmente diferentes a la que ellos creen.

Ellos pueden sondear en mi pasado, explorar quizás mi mente pero jamás podrán explorar mi Alma…




***
El excelso ciudadano

jueves, 4 de octubre de 2018




OTRO LADRILLO en la PARED: I (uno) -Vivencias de LOCOJUAN - 

Hubo un tiempo en que podía caminar con mis propios pies y volar con mis sueños, soñaba que era libre y podía mirar el cielo con las nubes jugando a transformarse en diferentes figuras, un rato como un pájaro que pronto se transformaba en caras riéndose de alguna tontería y al otro rato las mismas nubes estaban tristes y  comenzaban a llorar, cuando esto pasaba me gustaba andar bajo la lluvia descalzo hasta que saliera el arco iris. Me juntaba con otros chicos- grandes igual que yo para hacer barquitos de papel en los que andaban los piratas por las cunetas de las calles de mi pueblo.

 Hubo un tiempo en que fui feliz. A nadie le importaba que ya no me afeitara y que anduviera descalzo, ni que me sentara en la plaza durante horas enteras hasta que llegara la noche. Es un loco lindo que no le hace daño a nadie, decían que dice que decían.

Pero hubo una vez hace no sé cuándo, que las calles se llenaron de soldados  , la gente estaba más triste y casi no conversaban con nadie, todos miraban de reojo, nadie quería jugar conmigo, mucho menos cuando los hombres que tenían uniforme me sacaron de la plaza, me desnudaron y me tiraron agua con una manguera a pesar que yo no quería, después me cortaron el pelo y la barba diciéndome que la próxima vez me iban a encerrar.

 Un día de esos días, me alzaron en una ambulancia y me pincharon con algo que me hizo dormir. Me desperté encerrado entre cuatro paredes blancas que de tan blancas me dolían los ojos al mirarlas. Una vez al día, después de comer y tomar –a la fuerza- unas pastillas de colores me dejaban salir a un patio donde había un montón de locos con los que no se podía conversar –porque estaban locos- no se entendía que era lo que decían.

Pasó un tiempo hasta que me transformé en un ladrillo y pasé a ser parte de la pared. Mano de pintura sobre manos de pintura –blanca obvio- que luego de un tiempo se empieza a descascarar, como intentando dejarme desnudo para poder descubrir mi propio Yo, mi esencia, mi conciencia de Ser.

Hace mucho tiempo ya que estoy integrando esta pared, a la cual le pusieron dos ventanas que me sirven de ojos para poder ver lo que sucede a mi alrededor, también una puerta para que puedan pasar las personas que llegan al cuarto. Pero juegan conmigo, entran y salen, algunas me hablan, otras intentan pincharme, pero yo, ya nada siento. A veces pasa mucho tiempo para que alguien atraviese la puerta. Entonces quiero gritar bien fuerte para que se me escuche.

Me siento tan Solo…

***
El excelso ciudadano