sábado, 25 de agosto de 2018

ESTIGMATIZADOS


Realmente causa una profunda tristeza ver a los parias de esta digitalizada sociedad. Interconectada, mas no totalmente democratizada, algo que los modernos Nostradamus habían predicho. Estos gurúes modernos que viven en mundos virtuales, se olvidan de palpar la realidad. Casi ni recuerdan como es ganarse el pan en la desigual sociedad, en la que la distancia entre tener y no ser nadie, cada vez es más larga.

Muchos de ellos viven en las periferias de las grandes ciudades, lo que conlleva el estigma asociado de estar confinados en un espacio marcado a fuego, que la mayoría de población está dispuesto a ignorar.

Pero uno los ve. Son “cuerpos llenos de tiempo, pero sin edad” –como dice el amigo Pipo Cestari - seres de andar cansino, la mirada gastada y sin apuro para llegar a ningún lugar. Quizás, muchos de ellos con grandes conocimientos para otro tipo de sociedad, mas no para la actual. The offside- que de a poco van haciéndose invisibles y entonces sentimos que no tenemos culpas, total lo que no se ve -para esta sociedad- no existe.

Al darme cuenta, busco cualquier pretexto para escabullirme entre la gente, y así poder esconder mi vergüenza, por no estar haciendo nada por ellos…

ººº
El excelso ciudadano

Pink Floyd - Coming Back to Life - London (1994) legendado


SOLTAR el LASTRE


El eco,
como una letanía del pasado
traía el recuerdo de pasos
en el cielo de los pobres mortales
que no aprendieron a soltar los lastres
que les impiden volar a las estrellas
  
Nunca podrán integrarse al cosmos
hasta que no aprendan a zurcir nostalgias
ni correr libres por el prado de la imaginación
hacia inventados lugares
donde fantasiosas doncellas
esperan ardientes placeres

Sáquense la piel de cordero
que el lobo interior esperando está
listo para mezclarse con caperuzas desobedientes
o cerditos desaprensivos
que no quieren respetar
las realidades establecidas


Anímense,
Sueñen,
Diviértanse
Rían.
En fin, de una vez por todas


¡ VIVAN !


ººº
El excelso ciudadano







POR DONDE PASA

Quise saber el porqué de tanta estúpida división entre hermanos que habitan el mismo suelo. Quise saltar el muro que separa nuestras vidas -en esta sociedad gris y mezquina, que ahorca y tira- para entender porque somos así.

Entonces pregunté a unos, que me contestaron con soberbia y altivez, como mirando arriba de un pedestal -es inútil, a la mona por más que la vistas de seda, mona queda- estos negritos jamás van a salir del fango, con dos pesos y algún plancito los manejás.

Triste, absorto y cabizbajo, me fui rumiando lo que me había dicho ese "señor", cuando me crucé con un muchacho vestido con sencillez, con rastros de cal en su ropa y las manos encallecidas, que salía de una obra de construcción y al verme me pregunta ¿no tendría un cigarrillo para convidarme? yo, que había dejado de fumar hacía poco, le contesto -mirá, justo estaba por comprar en el quiosco, ya te convido- después que prendió el cigarrillo y de pegar una larga bocanada me dice, gracias, tenía tantas ganas de fumar, pero no compro para no gastar, porque estoy ahorrando para poder operar a mi gurí más chico. Y ahí me entero que su familia estaba constituida por cinco personas, la pareja y tres chicos. Que el chiquito nació con un problema congénito, pero ya lo habían visto los doctores y la cirugía sería gratis. La plata que estaba juntando era para el pos-operatorio y acondicionar mejor, la casita de ladrillos que el mismo había construido. Me dice, "nosotros, para algunos somos pobres, porque no tenemos mucho en lo material, pero no nos quejamos, tenemos lo que necesitamos, nos queremos y a nuestra manera somos felices."

Estuvimos un rato largo hablando y aproveché para comentarle lo que me había dicho el otro "señor" de la gente como él. Mirándome fijo a los ojos y sin ningún dejo de odio en la voz me dijo"-pobre hombre y tantos como él, que no entienden por donde pasa la felicidad-"


Me despedí del muchacho (dejándole el paquete de cigarrillos) y me fui caminado despacio, con una sonrisa en la cara y un poco más sabio...

ººº


El excelso ciudadano